Cuando una tienda de barrio ya está establecida, el nuevo reto que debe afrontar es cómo conquistar clientes nuevos. Ofrecer servicios novedosos que simplifiquen la vida de los compradores es una de las principales claves. Por eso, los domicilios se convierten en una atractiva opción para conquistar a aquellas personas que aún no realizan las compras diarias en su negocio.
En la próxima edición de Supertiendas, en circulación desde la última semana de febrero, encontrará el caso ejemplar de John Muñoz, un tendero bogotano de 40 años que concibe su tienda como una verdadera empresa, le explicaremos cuál es el camino más efectivo para implementar este tipo de servicios y, además, cuáles son algunos de los errores más comunes que se cometen a la hora de explorar nuevas formas de negocio en la tienda.